viernes 13 de enero de 2012

Viernes Miroslavo

Miroslava es una mujer madura que nunca se casó ni tuvo hijos. Anduvo por todo el mundo, fue muy bonita y es demasiado inteligente. Por una de esas extrañas y misteriosas e inexplicables razones de la vida, vive en este pueblo.

Un día fui a recoger unas cosas a su casa. Me parece demasiado interesante pero nunca se me ha ocurrido la manera de platicar más extensamente con ella. Cocina y aquel día que entré había preparado coliflor con no sé qué en el horno de la estufa y me ofreció. Acepté, lo tomé y me metí el pedazo que me dio entero a la boca pero la madre esa estaba bien caliente y no me atreví a escupirla así que me quemé un poco y lo notó. Como sabía delicioso me ofreció un poco más pero antes lo puso a enfriarse sobre la mesa y me dijo que por favor esperara a que estuviera un poco más frío.

Otro día fui a recoger unas cosas y se puso a preguntarme por algunos libros. La literatura moderna no es lo mío, no sabría platicar sobre los que venden hoy en las librerías, ni siquiera sé platicar sobre lo que he leído porque mis lagunas mentales más bien son océanos. Vaya, me cuesta trabajo platicar sobre mi vida porque tampoco la recuerdo bien. Entonces ahí está Miroslava preguntándome sobre libros y yo diciéndole que sabe. Me pregunta por Balzac y le respondo que sabe. Ella me mira, busca en su librero, saca el que escribió Zweig sobre él, busca otros y me manda a mi casa con todo aquel cargamento. Dijo que algunos de esos libros se los había prestado sabe quién pero que no había problema si me los prestaba (eso dijo). No bueno, siempre que escucho "Balzac" me acuerdo de ella. El autor es enorme, ¿por qué no había llegado antes a mí?

Otro día investigó que Paco Rentería estaría en el pueblo vecino y estaba tan emocionada que quería compartir su emoción y le preguntó a un wey si sabía quién era Paco Rentería y el otro le respondió que si trabajaba en el hospital, porque más o menos le sonaba como cuate de la infancia o de pedas. Miroslava tomó puños de ceniza y los dejó caer lentamente sobre sus cabellos, luego nos buscó a Yiya y a mí y nos preguntó si íbamos con ella y ahí vamos pero que nel, que ya se había presentado y que estuvo muy bien y que de lo que nos perdimos y que pobres de nosotras porque volvería a presentarse ahí mismo dentro de un año. Sufrimos, lloramos y nos regresamos a nuestro pueblo pero poco tiempo después volvieron a anunciar a Rentería ahí en ese pueblo y le dije a Miroslava que teníamos que ir porque además era gratis y estamos haciendo planes y emocionándonos y el mero día la Yiya no pudo, Miroslava y yo aún así pensábamos ir, luego se le juntaron mil obligaciones, luego yo no pude salir de la casa, luego se cayó el plan estrepitosamente y dijimos "como que Rentería no es lo nuestro" y nos resignamos a sufrir nuestro destino y no lo vimos por segunda vez en dos meses. Al recordarlo aún sangra nuestro corazón.

El miércoles Bbcito y yo fuimos a recoger unas cosas a su casa y se puso a platicar con nosotros. Le preocupa que Bbcito vaya suelto por la vida con tremenda falta de preparación y cuando lo ve intenta meterle poderosas lecciones de tres minutos, mismas que Bbcito ignora olímpicamente. Recuerdo mucho que Miroslava se me quedó viendo, se rió de mi plan que lleva aguándose desde hace... mucho tiempo, me vio un poco frustrada/encabronada/triste/depresiva/amargada/furibunda/sombra-errante-de-la-vida y me dijo "ya hombre, lo que viene conviene. Grábatelo bien: lo que viene conviene". Que es la versión moderna de "por algo pasan las cosas" pero desde un punto de vista más Miroslavo. Esta vez se extendió en sus lecciones a Bbcito como una hora pero da igual cuánto tiempo se tome, el Bbcito es medio cabeza dura, nos entregó nuestro encargo y nos despidió.

Yo digo que Miroslava es enorme y sigo sin comprender cómo terminó aquí.

6 comentarios:

Ana dijo...

Terminó allí justo por ese "lo que viene conviene"

Ardilla... dijo...

Mmm... buen punto.

Zu dijo...

Pero lo bailado quien se lo quita...
(solo espero que si tenga mucho bailado, porque si no pos ni como ayudarla jejeje)

Ardilla... dijo...

Bailó hasta cansarse!! De hecho creo que sobrevive y se alimenta de recuerdos. Es una mujer taan interesante.

jess dijo...

Está aquí porque el destino quería que nos conociera y aprendiéramos de ella.

A mí me dijo hace tres años: "Viaja todo lo que puedas Lidia, no hagas caso en comprar cosas materiales, yo recuerdo más mi juventud por los viajes que hice que por los carros que tuve."

Y bueno.... ahí la llevo, y es el mejor consejo que alguien me ha dado en la vida.
:)

Abrazote Tonta!!!!!

Ardilla... dijo...

Ahora nadie te detiene jaja y como ya encontraste al Jarrys menos.